miércoles, 12 de junio de 2013

Rehabilitación neurológica: ¿Cual es el mejor camino?

Fundamentos de la rehabilitación neurológica.

   El concepto de la rehabilitación neurológica clásica intenta controlar todos los procesos neurofisiológicos del cuerpo humano a través de  un paradigma de conciencia sobre el cuerpo.   Esta  rehabilitación,  tiene como fundamento principal la idea de que el ejercicio consiente y repetitivo  de una actividad, conduce a un aumento de la conexión neuronal y esto, en el tiempo, determina mejores respuestas de las estructuras involucradas en este proceso.  Debemos tener en cuenta que este concepto, tiene fundamentos teóricos basados en los gestos de entrenamiento y filosofía del deporte. Allí, se hace hincapié en la minuciosa repetición de la acción, hasta lograr una técnica perfecta, donde uno tiene control  de su cuerpo (en su totalidad) y logra el gesto deportivo perfecto.  Sin embargo,  esto no es más que un  concepto.   No existen dos deportistas de elite que realicen el mismo gesto deportivo; repiten un gesto, eso es verdad, pero, finalmente el cuerpo decide como reproducirlo.  Durante la actividad no están consientes de cada movimiento muscular, tracción tendinosa, etc., dejan que su cuerpo tome esa decisión por ellos. Si tendrían que pensar cada movimiento milimétrico, no podrían ejecutar la función correctamente o, el consumo de energía seria tal, que no podrían mantener la actividad. Mas consiente se realiza la actividad, peor resulta el gesto.   Por otro lado, algunos pueden argumentar, que el gesto repetitivo, una vez integrado, se transforma en inconsciente. Entonces,  la respuesta celular de un cuerpo sano, reacciona cuando las condiciones del medio ambiente lo requieren y pueden adaptarse a este nuevo medio. Debemos tener en cuenta que aquí tenemos un organismo sano que responde, y aun así, no es libre de lesiones o agotamiento metabólico.

   Sin embargo, no es el caso de una persona que presenta un trastorno motor severo.  Por lo tanto este concepto (función sobre estructura) no se aplica a tales personas.
  
  
   Se evalúan los sistemas, aparatos, funciones motoras y, con minuciosa y exacta observación, determinamos, (como un relojero suizo experimentado) que debe cortarse, que medicación debe ser administrada y que movimiento se debe repetir hasta el cansancio para lograr el CONTROL total de nuestro cuerpo y su fisiología.

   El tiempo y la naturaleza nos ensenan que este camino no es la mejor opción para tomar en personas con trastornos motores severos. Férulas que no corrigen, medicamentos que no detienen convulsiones, cirugías que no previenen  distorsiones musculo esqueléticas, etc. Intentar el control absoluto sobre un sistema celular tan complejo como el cuerpo humano es imposible.

   Entonces, este abordaje neuromuscular, es completamente erróneo. El cuerpo humano no funciona bajo estos parámetros, es lo opuesto, no existe dependencia consiente alguna. Así, no pensamos conscientemente que se debe respirar, como llevar comida a la boca, como mover los músculos de la cara para sonreír o hablar; simplemente dejamos que el cuerpo y sus organismos lo resuelvan por su propia voluntad. No hay conciencia de todos los factores que son necesarios para realizar dichas actividades.
  
   Además, la rehabilitación neuromuscular genera un gran conflicto a la hora de la demanda metabólica; ponemos en lucha las estructuras más demandantes en consumo de energía y luego esperamos que estas mágicamente se rehabiliten.  Como sabemos, los recursos metabólicos de las personas con trastornos motores severos son escasos o, están dirigidos a mantener funciones vitales indispensables para la vida.   El cerebro y el musculo son grandes consumidores de energía, y en cuerpos metabólicamente carente de recursos (trastornos motores severos), los exprimimos al máximo, dejándolos imposibilitados para regenerarse y peor aún, agotando  los recursos metabólicos de otros sistemas indispensables para la vida. Es curioso y hasta perturbador, ver como enfocamos todos los recursos metabólicos de un niño/a con un trastorno motor severo a caminar o sentarse, cuando apenas puede respirar. La recuperación del sistema muscular es dependiente del respiratorio, sin embargo, decidimos enfocar nuestra estrategia sobre el musculo esquelético, y relegar o desestimar el respiratorio… pueden ver que el control termina ganando. Vemos a lo autónomo como algo ya adquirido, solo es importante a la hora de una patología respiratoria, dificultades en la digestión,… y resuelto la internación o dificultad, volvemos a destruir los procesos de recuperación metabólicas volviendo a intentar con los procesos neuromusculares. En fin, creamos un ciclo vicioso, que termina aniquilando los recursos metabólicos de estas personas.
  
   Cuando hablamos de neuro desarrollo, las tablas hablan de reflejos, que debería hacer un niño/a en un momento determinado de su vida, pero no existe comentario alguno sobre cómo debería respirar, cuan maduro debería estar el aparato digestivo, etc. como si fueran entidades   independientes unas de otras. En realidad  no nos gusta enfrentar las situaciones que no podemos controlar, y como buscamos control total, describimos y elegimos rehabilitar lo que creemos que controlamos.
  
   Por ello,  el abordaje en la rehabilitación de personas con trastornos motores severos, debería ser totalmente opuesto. 

Un nuevo paradigma. 
   
   Mediante la implementación y aplicación de tratamientos de vanguardia sustentados en un nuevo paradigma (Biotensegridad), y,  orientados hacia la regeneración celular del tejido conectivo;
Se propone, entonces:

  • Facilitar los procesos sistémicos que son inconscientes. No alterar los procesos inconscientes, sino aumentar o facilitar los mismos, adecuando estos sistemas al medio ambiente que los rodea.
  • Utilizar los recursos metabólicos con el menor costo energético posible. Que la demanda metabólica de un aparato, sistema o función no interfiera en la mejoría de la otra, o que limite las posibilidades de mejoría de las demás.
   Y todo esto nos lleva la pregunta: ¿es función sobre estructura o estructura sobre función? Mi respuesta es que ambas aseveraciones dependen de un metabolismo óptimo para la demanda metabólica a las cual se las somete. No hay función que determine la estructura ni estructura que determine una función, si no hay un metabolismo sano que ejecute su transformación.

   Por lo tanto, hay que enfocar los esfuerzos en promover  el bienestar histo fisiológico del organismo, rehabilitando las estructuras que lo promueven.  Mejorando la nutrición, transporte y eliminación de los desechos celulares.  Y, acompañando al cuerpo en su proceso de auto reparación.

Richard W. Paletta.
Licenciado en Kinesiología y Fisiatría.
Matricula: 653.
         








NOTA TV realizada en la TV de Uruguay durante el Congreso de Rehabilitación Abril 2014 http://www.tnu.com.uy/videos/metodo-de-rehabilitaci...